Esta tarta de galletas y chocolate sin horno se inspira en la clásica tarta de galletas de la abuela, un postre delicioso y con muy escasa complicación. ¿A quién no le va a gustar una tarta de crema y chocolate con galletas, sin horno y con un resultado apabullante?

Le dimos un toque diferente a la receta clásica, que normalmente se prepara con crema pastelera o flan, y la hicimos con crema diplomática: una mezcla de crema pastelera y crema batida que queda suave, ligera y deliciosa.

Para montarla usamos un molde cuadrado con base desmontable, perfecto para desmoldar fácilmente y servir porciones de forma práctica.

Receta de tarta de galletas y chocolate

Ingredientes (para molde de 20 cm x 20 cm):

Crema diplomática:

500 ml de leche entera
190 g de azúcar
2 cdtas. de pasta de vainilla
3 huevos M50 g de harina de repostería
15 g de gelatina neutra en polvo
60 g de agua fría
350 g de nata líquida

Capas de galleta:

Galletas rectangulares o cuadradas al gusto

Cobertura de chocolate:

80 g de cobertura de chocolate con leche
85 g de mantequilla
70 g de azúcar45 ml de leche

Elaboración:

Crema diplomática para relleno

Pesamos y medimos todos los ingredientes en la bascula.
Preparamos la crema pastelera: ponemos en un cazo la leche entera, el azúcar, los huevos, la pasta de vainilla y la harina de la reposteria. Mezclamos bien con varillas hasta que no queden grumos de harina.
Ponemos en un bol pequeño el agua fría con la gelatina para hidratarla mientras tanto.
Calentamos el cazo a fuego suave y sin dejar de remover con varillas o espatula para que no se formen grumos. Removemos enérgicamente cuando empiece a cuajar y dejamos que hierva un minuto, sin parar de remover.
Añadimos la gelatina hidratada a la crema pastelera caliente para disolverla; mezclamos bien. Tapamos la crema con plástico a piel para que no se forme costra y dejamos enfriar por completo. Luego la metemos en la nevera.
Cuando la crema pastelera esté bien refrigerada, montamos la nata fría de la nevera en un robot o con varillas eléctricas hasta que haga picos suaves, no debe quedar demasiado dura.
Batimos la crema pastelera fría con una batidora e mano para suavizarla y que se mezcle mejor con la nata, quitando todos los grumos. Mezclamos la nata montada con la crema pastelera con espatula y movimientos suaves y envolventes para no bajar la nata.

Montaje de la tarta

Podemos forrar el molde cuadrado con plástico o papel de horno para poder extraer la tarta con más facilidad.
En total la tarta la montamos con 4 capas de galleta que encierran 3 capas de crema. Colocamos una primera capa de galleta, tapizando el fondo del molde con las galletas pegadas unas a otras, dejando el espacio justo entre ellas y cortando porciones para rellenar todo el espacio.
Vertemos encima de las galletas un tercio de la crema diplomática; se puede hacer poniendo el molde encima de la báscula directamente o a ojo.
Alisamos la superficie de la crema con una espátula acodada pequeña y colocamos una segunda capa de galletas. Cubrimos con otro tercio de crema y esta a su vez con una tercera capa de galletas. Acabamos con el tercio de crema restante que taparemos con la cuarta capa de galletas. La tarta tiene capa de galletas por encima y por debajo, como si fuese un sándwich de helado.
Llevamos la tarta a la nevera hasta que la crema se ponga firme por la gelatina, incluso podemos congelarla para desmoldarla sin problemas, aunque con el molde de base desmontable la cosa es muy sencilla; además, hace falta que repose por lo menos 3-4 horas para que las galletas se humedezcan y se ablanden. El congelado facilita la manipulación para aplicar la cobertura.

Cobertura de chocolate

Pesamos todos los ingredientes en la bascula. Calentamos en un cazo a fuego suave la leche, el azúcar, la cobertura de chocolate con leche y la mantequilla, sin dejar de remover con unas varillas, hasta que esté todo derretido y la crema emulsionada y uniforme. Dejamos templar casi hasta temperatura ambiente porque recién hecha queda bastante líquida.
Sacamos la tarta del congelador o nevera. Podemos desmoldarla levantando la base desmontable o dejarla en el molde, como prefiramos; si la desmoldamos se nos cubrirán de chocolate también los laterales, mientras que si la mantenemos en el molde para cubrirla nos quedarán los laterales al descubierto.
Vertemos la cobertura a temperatura ambiente sobre la tarta; si la hemos desmoldado, mejor ubicarla sobre una rejilla para que escurra el exceso de glaseado, retirando previamente el papel si lo hemos usado. Si la vamos a servir fuera del molde, como se ve en el vídeo, después de verter la cobertura la pasamos a un bonito plato de servicio cuadrado valiéndonos de la  base desmontable.
Devolvemos la tarta a la nevera al menos 20 minutos para que se solidifique la cobertura por completo antes de servirla.

Ya ves qué facilísima de hacer esta tarta de galletas y chocolate sin horno, tierna y deliciosa, y cómo luce con nuestros platos de cristal, tenedorcitos de madera y paños de flor. Acompáñala con un buen vaso de leche en nuestros tazones alto.

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